Dos catamaranes de dimensiones nunca antes vistas tendrán que competir en unas condiciones meteorológicas tan inestables que hasta los propios participantes de la regata anuncian roturas, accidentes y hombres al agua. Nada que ver con ninguna de las ediciones anteriores. Ni son el mismo número de participantes –trece frente a los dos de este año– ni el mismo tipo de barcos –la ACC Versión 5.0 ha dado paso a los multicascos– ni el campo de batalla es igual –nueve millas de la 32 Copa América se quedan cortas para los monstruos marinos de Alinghi y BMW Oracle que se disputarán la Jarra de las Cien Guineas en un campo de 450 millas cuadradas–.
La sorpresa está asegurada. Nadie sabe qué va a pasar, pero todos se han preparado para lo peor. Para evitar la catástrofe vale casi todo. Los dos sindicatos llevan días en aguas valencianas, espiándose en mutua resignación. De esta observación mutua, Alinghi ha constatado que el BOR90 americano es mejor con vientos fuertes y de través, mientras que ellos prefieren vientos más débiles. Así que, como al final el que marca las normas es el defensor, es decir, los helvéticos, los parámetros para disputar las regatas se ajustan más a su diseño. Por lo tanto, la competición no se celebrará con vientos que superen los quince nudos, diez menos que los que se permitían en la edición anterior, y además, no podrá haber olas superiores al metro.
Una vez en el agua, los catamaranes alcanzarán tal velocidad –se prevé que hasta los 40 nudos– que incluso la comunicación entre los tripulantes va a ser imposible. Habrá que ver qué nuevo código de señales adoptan para entenderse. Pero el tamaño de los barcos –la anchura de la suiza equivale a dos pistas de tenis y su mástil supera las 17 plantas de un edificio– conlleva también otras novedades. La Copa se la llevará el mejor de tres regatas, la primera y la tercera –si llega a disputarse– serán de veinte millas y de ida y otras veinte de vuelta, como un paseo de Valencia a Ibiza. La segunda de ellas se disputará en un campo con tres tramos en forma de triángulo equilátero de 13 millas náuticas cada uno. 39 de sufrimiento, donde la habilidad para buscar los roles de viento no determinará el vencedor y donde alcanzar al enemigo, supondrá todo un reto que, por la distancia a recorrer, durará mucho más que en la Copa de 2007. ¿Estáis preparados? En la historia sólo hay nombre para el mejor. La mayor competición de náutica está a punto de comenzar.
FUENTE: La Razón.




Comments on this entry are closed.